
Existe un porcentaje elevado de bebés que tienen trastornos de sueño. La verdad es que para muchos niños (y para sus padres), dormir es un verdadero problema.
Aunque todos los niños (en especial durante el primer año de vida) se despiertan varias veces por la noche, la mayor parte de ellos vuelven a dormirse por sí mismos. Los que no han aprendido a hacer esto, lloran para que acudan los padres. Son varias las causas que provocan que un bebé no concilie el sueño:
Posibles causas por las que un bebé no concilia el sueño
• Tomas frecuentes durante el día. Muchas madres malinterpretan la alimentación a demanda, como "alimentar al bebé cada vez que llora". El organismo se acostumbra a recibir pequeñas cantidades frecuentes. Muchos de estos niños piden, durante la noche, comer y ser cogidos en brazos.
• Darle comida al niño para dormir. Si el último recuerdo que tiene el niño antes de ir a dormir es comer; mamar o tomar el biberón puede convertirse en un objeto de transición. Cuando se despierta, puede pensar que no puede volver a dormir sin ponerse al pecho.
• Acunar al niño para dormir. Acunarle como parte de la rutina para dormir está muy bien. Sin embargo, algunas madres continúan acunándole hasta que se quedan dormidos, incluso cuando no están llorando. En lugar de dormirse por sí mismos, lloran. Como, por costumbre, se quedan dormidos fuera de su cuna, no asocian la cuna con el sueño.
• Entretenerle durante la noche. El comportamiento de despertar y llorar se hace cada vez más frecuente si trae consigo alguna ventaja, como pasearle, acunarle, jugar con él o disfrutar de uno de los padres. El bebé se hace dependiente de esta ayuda para volver a dormirse.
• Durante una enfermedad aguda. (Por ej. nariz obstruida) o algún cambio en el ambiente de sueño del bebé (p.ej. un viaje) durante el cual los padres incrementan la atención nocturna.
• El miedo a la separación. Este síntoma aparece entre los seis meses y los dos años. Se comprueba durante el día, siempre que el niño pierde de vista a su madre o se queda con otra persona. Estos miedos se acentúan con frecuencia a la hora de ir a la cama y durante la noche.
• Excesivas siestas diurnas. Un bebé sólo puede dormir un cierto número de horas al día. Aunque es verdad que los niños necesitan dormir durante el día, si las siestas se hacen en un mal momento o son de una duración inadecuada, puede restarle sueño al pequeño para la noche. Solución: espaciar las siestas, que pasen unas 2 ó 3 horas entre cada una y que no afecte al ciclo de alimentación.
• Dormir en la misma habitación. Algunos bebés hacen ruido al dormir y si los padres tienen el sueño ligero responden a estos ruidos normales del bebé. Además, si el bebé puede ver a los padres tiene un incentivo para continuar intentando despertarles. Dormir en la cama de los padres empeora el problema.
Técnicas para que el bebé aprenda a dormi
Ahora le presentamos unas cuantas técnicas para que su bebé aprenda a dormir y deje dormir a los demás:
1. La ropa tiene que ser adecuada para dormir, asegúrate que el bebé tenga una vestimenta adecuada para dormir.
2. Hay que establecer unos horarios de comida del bebe, es importante establecer una rutina en sus comidas, especialmente en bebés que empiezan a comer sólidos.
3. La última comida se le dará preferiblemente antes de las 22 hs, después de este horario los cólicos o algunos trastornos digestivos podrían molestarlo para dormir.
4. Enséñale a diferenciar el día de la noche, enséñale a tu bebé a reconocer la noche y el día desde muy pequeño. Luz y ruido durante el día, oscuridad y silencio por la noche.
5. Ponga a su bebé en su cuna cuando está soñoliento pero todavía despierto, su bebé necesita aprender a quedarse dormido por si mismo.
6. No lo balancees en brazos, sólo debes recostarlo en su cuna y acariciarlo, cántale una canción o cuéntale un cuento. De esta forma se establecerá una rutina que lo ayudará a dormir.
7. Intenta que un juguete que le guste lo acompañe en la cama, un juguete especial puede ser una buena compañía a la hora de acostarse y si se despierta por la noche.
8. Si llora, no lo lleves a tu cama, acompáñalo en su habitación, turnándote con tu pareja hasta que logre dormirse nuevamente.
9. Si vuelve a llorar, tarda cada vez más en ir a su habitación, incrementa los tiempos de 5 en 5 minutos. De esta forma el bebé no se acostumbrará a que alguien vaya inmediatamente.
10. Establece una rutina para ir a dormir, inventa una ceremonia para ir a dormir, que se repita sistemáticamente y pueda ser desempeñada por ti, por tu pareja o por ambos. Dele un baño a su bebé, cuéntale un cuento o póngale una música tranquila en el mismo horario todos los días.
11. Y lo más importante respeta y haz respetar estas reglas, no permitas que las personas que lo cuidan cuando no estés rompan estas consignas. Recuerda las reglas deben establecerlas y respetarlas tú y tu pareja. Con firmeza, pero a la vez con afecto, el bebé aprenderá a conocer cuáles son sus límites.